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Alimentos molestos

 En la escala el número 5 reflejará la sensación de tener aun energía y nuestro  cuerpo no nos pide comida y se siente ligero.  La sensación de no tener hambre a tenerla puede cambiar de un minuto a otro,  así que puede que tengas que hacer este ejercicio muchas veces antes de que  el estómago te diga claramente que tiene hambre.  Lo importante es saber y reconocer en tu cuerpo cuáles son las sensaciones de  la verdadera hambre.

 Si al despertar no sientes hambre y ya debes salir de tu casa y seguir tu rutina,  lleva el desayuno contigo para comerlo cuando tengas hambre. Más adelante  encontrarás un recuadro a forma de tabla en donde podrás anotar cuales son  las sensaciones de tu cuerpo que te van indicando que tienes hambre. Por  ejemplo: el estómago hace ruidos, sientes fatiga, bostezas, sientes mareo o  quizás dolor de cabeza  Toda esta información te ayudará más adelante a reconocer claramente el hambre.  Continúa de la misma manera el  resto del día, y si no puedes hacerlo en todas las comidas por compromisos  sociales por lo menos hazlo con dos comidas al día por una semana seguida.  No lo tienes que hacer perfecto para que funcione, ni siquiera lo tienes que  hace todos los días, lo importante es que confíes en el proceso y sigas inten-  tando y experimentando constantemente.  
 
 
Desde que me bajé de la montaña rusa, mi vida y mi relación con la comida  han tenido procesos de aprendizaje y cambios, paulatinos pero definitivos. De  la misma manera he logrado bajar de peso de forma lenta pero definitiva gra-  cias a que aprendí a tomar decisiones claves en mi vida, muchas de ellas, deci-  siones que no había tomado anteriormente debido a que siempre pensaba  primero en el resto antes de pensar en mi misma o tenía miedo. 
Existe una relación muy estrecha en la forma de comer y la definición del  carácter. El comedor compulsivo normalmente deja pasar decisiones  importantes por temor a molestar a su entorno. 
 
Según mi experiencia, una de las razones por la cuales decidimos comer alimentos adictivos (comida chatarra) cuando no tenemos hambre, es porque  preferimos tomar la decisión de comerlos a cambio de tomar otras decisiones  más importantes y trascendentales en nuestras vidas. 
 
Comiendo comida chatarra me hago daño yo pero no “molesto” a mi entorno. 
Para comenzar a usar la comida a tu favor se requiere que veas la vida de forma integral. La forma como comemos nos muestra como estamos de satisfechos con nuestra vida en general.  Para ayudarte a que veas tu vida de forma integral, es importante entender lo  que son las comidas primarias y la necesidad que tiene tu ser interior de ellas.  Cuando dejamos pasar decisiones que sabemos de corazón debemos tomar,  nuestro ser comienza a debilitarse y se convierte en una veleta a merced de los  cambios de los vientos. El debilitamiento nos produce mucho cansancio y  recurrimos, en exceso a consumir alimentos que nos den energía y nos 
despierten.